No hace falta que te gastes mucho dinero en comprar lienzos, pinceles y pinturas ... cualquier cosa te vale, hasta cuando estás harto de comer y tienes algo de salsa en el plato, solo necesitas un mantel blanco y que luego no te riñan por el dibujo. Lo peor es que obviamente, en cuanto lavas el mantel tu magnífica obra se pierde.