Un horizonte pleno de edificios, el color negro absorbiendolo todo, no solo porque casi toda la película es de noche, sino por que todo en ella es oscuro, de un color oscuro, de un tono pardo, húmedo, sucio, desordenado. Pero a la vez se nos muestran unas escenas llenas de poesía, de belleza visual; de belleza pero a la vez de dureza, siempre duras, como buen cine negro que, casi en el fondo, es esta película.