La SGAE y la realidad social

La gran fractura entre consumidores y gestores de la cultura en nuestro país es irreparable a no ser que salgan por donde entraron los máximos responsables de la entidad, desde Teddy Bautista hasta Ramoncín ( que no se ha ido, no se crean ) pasando por un grupo de músicos algo trasnochados en nuevas tecnologías, comportamientos y hábitos sociales. Muchos de ellos no han publicado un disco desde que yo veía los payasos de la tele.