La Consejería de Ganadería ha impuesto multas por un importe total de 2.200 euros a un ganadero por alimentar dos perros de su propiedad con el cadáver de una cabra, tener dos gatos alojados en el interior de una jaula sucia y de pequeñas dimensiones, y mantener su explotación de ganado en un estado deplorable. El expediente recoge que el ganadero alimentó, el día 10 de diciembre de 2006, a dos perros con el cadáver de una cabra, "con el riesgo higiénico sanitario que dicha práctica conlleva, ya que se desconocen las causas de la muerte de