El noruego William Hakvaag muestra actualmente en un pequeño museo sobre la Segunda Guerra Mundial en las islas Lofoten, acuarelas que, según afirma, fueron pintadas por Adolf Hitler en 1940. Lo absurdo de esa idea no detiene al escandinavo, que incluso tiene claro por qué Hitler realizó esos dibujos: “Quería impresionar a su novia Eva Braun y decirle: mira lo que también sé hacer”.